La combustión del biodiesel es entre un 40% y un 80% menos contaminante que la del petrodiesel, no es tóxico, y es completamente biodegradable. Otra de sus ventajas es que aporta el triple de energía de la que se necesita para su producción.
Esta nueva practica que se aplicaria en un primer momentos en una planta piloto, se basa en un biocatalizador y elimina la necesidad de purificar posteriormente el biodiesel, como ocurre en los tratamientos tradicionales. El nuevo sistema utiliza la catálisis enzimática para transformar el 100% del aceite original y es aplicable a gran variedad de aceites, como los de soja, oliva, girasol y sésamo.
Según comentó Cristina Otero, responsable de la investigación "Nuestro método ha permitido obtener biodiesel con el 100% de rendimiento de los materiales y hemos reducido la toxicidad del proceso al sustituir el metanol por etanol. Hemos realizado el proceso a 25 grados centígrados, frente al tradicional de altas temperaturas, con lo que se consigue un gran ahorro energético y aunque la enzima utilizada es cara, su precio se compensa con creces ya que se puede reutilizar porque su actividad apenas decae al completar varios ciclos de reacción"